
Equivocaciones
de la teoría de la dependencia Simon Schwartzman
Comentario no publicado a Theotônio dos Santos, El
nuevo carácter de la dependencia. Santiago, Centro de Estudios Socio-Económicos,
1965 (?).
Existen muchas cosas verdaderas en la teoría de la dependencia tal como
la describe Theotônio Jr., a empezar por el hecho mismo de la dependencia.
Pero las equivocaciones más o menos bien intencionadas son mucho mayores,
y merecen una listita.
Los supuestos de la teoría del desarrollo
La "teoría" que Theotônio Jr. discute se refiere solamente a "algunos supuestos
no explicitados y, en algunos casos, inconscientes" de algunos autores no
determinados, y por esto es muy difícil demonstrar que el no da un retrato
correcto de la realidad. Este procedimiento, de reducir diversas teorías
puestas arbitrariamente bajo un mismo título para efecto de contestarlas
en sus aspectos "inconscientes" no es legítimo, por que no permite verificar
las generalizaciones hechas y, lo que es más grave, lleva a generalizaciones
sin ningún criterio. El resumen que Theotônio hace de la "teoría del desarrollo"
no tiene nada que ver, por ejemplo, con mi posición en el área no se supone
necesariamente, al pensar en desarrollo, que las sociedades subdesarrolladas
marchen para el estado de las sociedades modernas actuales. Lo que se dice,
simplemente, es que las sociedades modernas determinan pautas de excelencia
que tiene sus efectos en el mundo subdesarrollado. El hecho de que exista
esta interdependencia de valores sociales no significa que ellos serán obtenidos.
En otras palabras, "modernización" y "desarrollo" son esencialmente variables
de análisis, y no objetivos a alcanzar, necesariamente.
El análisis centrado en "obstáculos al cambio" es viejo de por lo menos
diez anos, y Theotônio Jr. está, aquí, matando a un gato muerto. Esto no
significa que no existan saciedades tradicionales, cujas relaciones con
el mundo moderno (y capitalista, o socialista) deban ser estudiadas. Hay
que acordarse que los estudios de tradicionalismo empezaron en países coloniales
con poblaciones autóctonas, lo que no es el caso de Brasil, para todos los
efectos que importan (pero si lo es para Bolivia, México, Chile, Egipto,
Perú, etc.
La idea de una movilización de recursos para el desarrollo, ignorando sus
dificultades políticas internas y externas, hizo parte de la llamada "ideología
de la UNESCO" de varios años atrás, y está casi tan muerta como el estudio
de los "obstáculos" al cambio. Pero atención! Esto no significa que no existan
aspectos económicos, políticos y psicológicos que son comunes y deben ser
estudiados en los países subdesarrollados, así como en los otros. La falacia,
aquí, consiste en primero hablar de "procedimientos" (que implicaría una
tecnología de intervención) y luego después decir que esto lleva a "enfoques"
sociologizantes, psicologizantes, etc. Con esto se está acusando a los que
creen que el contexto subdesarrollado crea problemas de baja motivación
a no llevar en cuenta lar existencia de la dependencia y del imperialismo
- como se una cosa excluyera a la otra!
Modelo y Formalismo
Con esto empieza la "crítica" a la "teoría" que creó. La primera crítica
es resumida, por el mismo, en una frase: "el modelo de la sociedad desarrollada
es el resultado de una abstracción ideológica (porque formal y por tanto
ahistórica)". Lo que significa que el autor afirma lo siguiente:
a. las cosas formales son ahistoricas (mismo que sean modelos
de cambios y procesos históricos - o estos tendrán otro nombre, "concreto-histórico",
o "abstracto-esencial" por ejemplo?);
b. las cosas formales ahistóricas son abstractas y ideológicas;
c. la relación entre ideología" y "abstracción" no está clara, pero parecería
que el sentido es que se trata, mas o menos, de lo mismo.
d. en resumen, existe un síndrome formal-ahistorico-ideológico- abstracto,
que consiste en... qué?
Bueno... consiste en suponer que el desarrollo exige un impulsor. Pero "este
supuesto no tiene ninguna validad científica porque se funda en principios
ahistóricos"(!). Lo que antecede a la afirmación de algo bastante obvio,
o sea, que no se puede esperar que los países ahora subdesarrollados sigan
por el mismo proceso de cambio por que pasaron los países desarrollados.
Claro que quien no ve esto es un imbécil. Pero qué tiene que ver con lo
de "ahistórico, abstracto, formal, sin validez científica", etc,?
Los obstáculos al desarrollo
Una de las paradojas más impresionantes que los estudios del desarrollo
revelan es que el desarrollo es, efectivamente, una lucha "hacia una sociedad
que no va a existir" - la sociedad de consumación de masas altamente industrializada
que cambia, aparentemente, mucho mas rápidamente de lo que los. países subdesarrollados
pueden acompañar.
Es bastante correcto que no se puede entender el proceso de cambio en los
países subdesarrollados sin tratar de establecer algunas "leyes" o sea,
algunas generalizaciones a respecto del proceso de cambio en estas sociedades.
Este hecho obvio, que Theotônio Jr. aparentemente presenta como "respuesta"
a los de la "teoría del desarrollo", lo lleva, sin embargo, a concluir que
"el desarrollo no es, pues (?!), una cuestión técnica ni tampoco una transición
dirigida por tecnócratas y burócratas", etc. Y aquí el autor se entusiasma:
"el desarrollo es una aventura de los pueblos, de la humanidad. Cabe, pues,
definirlo y estudiarlo con una amplitud de vista y de enfoque que rebase
los límites de los técnicos, burócratas y académicos". La falacia es la
misma que indicamos más arriba - una confusión total entre el nivel del
conocimiento y el nivel de la acción, y una creencia ingenua que los "burócratas"
tratan de actuar por "abstracciones", y de manera formalista, cuando todos
sabemos de la dificultad de un burócrata por seguir un razonamiento un poco
más abstracto.
Hay que decir, para evitar mal-entendidos, que mostrar la diferencia entre
el proceso de conocimiento (ciencia) y de intervención (tecnología) no significa
tomar una actitud ingenua de creer en la existencia de una "ciencia neutra"
y "objetiva" sin mayores calificaciones. La ciencia social tiene una larga
y respetable tradición de conocimiento que llega cuando mucho a la crítica
pero raramente a la ación, que es mucho más propia de los políticos y burócratas
militantes y pragmáticos.
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